EL SALVAJE SEGUNDO AÑO DE LA IDEA SALVAJE

Hace aproximadamente un año, en una terraza de la plaza Real tomábamos algo para celebrar la que había sido la mejor gira hasta la fecha. Cheesy me preguntó si el año siguiente íbamos a tocar tanto y respondía a todos los chicos de la banda: Este será el segundo año del disco, así que creo que tocaremos mucho menos.

En aquel momento, nadie me planificaba los conciertos a más de unos tres meses, así que yo lo veía así. Me han recordado mil veces estas palabras, tal vez mil no, pero sesenta, una por cada concierto de este año, sí. Pero sé que me lo han recordado con alegría, porque todos queríamos vivir un año de tocar sin parar. El 5 de Enero, Llamas y yo fuimos a tocar a mi querido Menhir de Logroño para celebrar la noche de reyes. Es raro despertar en un hotel esa mañana en la que de pequeño corrías al salón a buscar los regalos, pero empezar el año con ese concierto tenía algo de especial. De hecho fue el primer soldout del año recién estrenado.

En Febrero pasaron varias cosas emocionantes. Toqué en un benéfico para una niña que necesitaba una operación muy delicada y a la que recuerdo a menudo deseándole lo mejor, Lucía. Pinché por primera vez en una sala enorme, el 8ymedio de Madrid y volví con mi amigo Álvaro a Monteperdido, encontrándome esta vez, todos los paisajes nevados. 

Mientras andaba entre el bosque nevado, La Idea Salvaje cumplía un año y no sospechaba que en vez de envejecer iba a crecer y dar ese increíble estirón 


Pude darme cuenta con la asistencia de público del SanSan, primer festival del año donde fuimos cabeza de cartel del domingo. Ese mes empezaron a llegar propuestas de muchísimos festivales y la agenda de conciertos se ocupó hasta septiembre, dije adiós a mis vacaciones y re estructuré mi banda ya que iba a pasar muchas más horas en la carretera de lo que esperaba y necesitaba un equipo con el que sentirme cómodo e identificado. Sobre psicología de bandas se podrían escribir libros, es complicado trabajar en algo tan emocional y que requiere tanta convivencia, pero aposté por unas piezas que por fin encajaron entre sí y debo dar las gracias a mis compis por su compromiso. 

Abril nos llevó por la costa levantina, donde fulminamos las entradas de Valencia, Alicante y Murcia. Ciudades donde sabemos que siempre lo pasamos bien, donde vayamos las veces que vayamos, pasa algo genial. 
Y si le sumas que se acercaba el verano y que la gente nos traía piñas a los conciertos, el resultado era la fantástica ruta a Honolulu 

Al acabar, tuve que ir a Madrid a grabar un spot de HP, donde pasé horas bajo la lluvia y pillé la gripe del año. Yo siempre he dicho que nunca enfermo, pero una vez caí en esta, fue complicadisimo salir, tanto que casi cancelo un concierto en Tudela en mayo por no poder ni hablar. Me tomé todos los productos para la garganta inventados y aún así a duras penas salía la voz. Estábamos en el camerino y tocaba Kiko Veneno, todo temazos, yo no podía ni pronunciar "Perseide". Le propuse a Anabel, compañera de Borja y que vino por casualidad, que saliera a cantar conmigo e
hiciera todas las octavas agudas que yo no fuera capaz de subir y así, y con mucha adrenalina, salió adelante el concierto. Al acabar, me dolía todo, no podía parar de toser y observé que si me acercaba a un enorme queso de cabra que había en el camerino, podía respirar sin toser. Adivinad quién se vino en la furgo al hotel. Por aquel entonces había sucedido algo increíble para mi. 

Había agotado las entradas para un concierto en la mítica sala de Barcelona donde había visto grupazos toda mi vida: Sala Apolo   
La sensación que tuve al salir al escenario (aun con la voz un poco tocada) es difícil de explicar. Aquellas canciones que iba a tocar, fueron compuestas a pocas calles de allí, al otro lado de Montjuic, desde la casa que menciona "El día que dejaste la tierra". Compuestas en soledad y ahora expuestas ante mil doscientas personas de mi ciudad. Ya había llenado eso en Madrid, pero desde cuando "Barcelona te quiere" de esta forma?  Fue uno de los conciertos más emocionantes que he vivido, además, al encenderse las luces en la última canción, vi a lo lejos que habían venido a verme algunas de esas estrellas que me iluminan en las primeras páginas de "Anatomias intimas".

Al día siguiente me metí en un traje de astronauta y paseé por la ciudad con Lyona y Mireia para grabar uno de mis vídeos más bonitos, para una de mis canciones favoritas.

Ese mes volví a pinchar en un sitio mítico, esta vez en La3 de Valencia, lo gracioso fue acabar de pinchar y subirme en una fuego en dirección a Granada para tocar en un festival a las 5 de la tarde. Ese horario llevaba días indignándome, a pesar de afrontarlo con humildad no podía dejar de pensar que era injusto, que ya había tocado en esos horarios y demostrado mucho el año pasado, pero fuimos y lo hicimos lo mejor que pudimos sin dormir, luego caímos muertos muertos muertos. Pero Granada es la leche y ese solo era el primero de cuatro conciertos en la ciudad alhambrada este mismo año. En Junio fui a Mallorca y escribí "azul", el último texto del libro. También a Extremadura y a Ojén, el pueblo más indie de Andalucía. Pero antes pasé por sorpresa por un festival que siempre nos trata genial: Les Arts. En sustitución de mis colegas Fuel Fandango, dimos un show con una asistencia de gente increíble para habernos anunciado con tan poca antelación. Me hizo muy feliz. 


Entre varios festis y el Dulceweekend (la que lió Dulceida! Tuvimos que tocar dos veces seguidas para que nos pudiera ver más gente) hice un concierto sorpresa en Granada. No llegamos a contar dónde se hacía y sólo podían acceder las 100 primeras personas en encontrar nuestro paradero. Todo funcionó boca a boca y vía mensajes de Twitter, fue una experiencia loquísima que nos divirtió a pesar de que finalmente mucha gente se quedó fuera. Ese día fue especial, no solo por que grabamos "Hot Line Ring" en un duplex del hotel, si no porque 
al acabar aquel acústico sin micros ni amplis, en la última frase de la última canción, pasó un cometa por encima nuestro y todo el mundo se quedó helado. 

No podíamos creerlo, así que volvimos a tocar Perseide (después de todo esto, es mi canción del año) para celebrarlo y nos fuimos a dormir sobrecogidos por lo sucedido. Quizás ese sea uno de los momentos más brutales del año.


Hace años que soñaba con ir a México, de hecho, en el 2008 me hice una foto para Myspace junto al que era mi mejor amigo con una señal de que esperábamos ir pronto a México. Estos últimos años traté de convencer al que fue mi mánager de todas las maneras posibles, hasta que casi le forcé a fijar una fecha en septiembre. Intentó vender el concierto a promotores de allí, pero ellos no lo veían, así que solo quedaba que lo intentáramos y nos lo creyéramos él y yo. Una mañana me llamó su compañero y me dijo que no, que reservar la sala era caro y que se temían que no iban a salir los números. Cuento este detalle porque fue clave: 

en ese momento yo también me creí esa idea, pensé que nunca iba a cumplir ese sueño, porque nadie creía en lo de México. 

Ni si quiera me enfadé, colgué pensando, "jolin", ni si quiera "joder". Casualmente tenía una reunión en Sony a la semana siguiente y me preguntaron por la fecha de México, al saber que la habíamos perdido por no pagar la reserva me propusieron reservarla ellos y sacar adelante el concierto con ellos. Pusimos una nueva fecha y en un mes estaban las entradas a la venta. Lo que pasó después supera cualquier expectativa de sueño. 
Agotamos esa sala (1200 entradas) en 20 minutos, así que abrimos otra y volvió a pasar, y abrimos otra y volvió a pasar. Las tres fechas en minutos. Aquella noche me llamó hasta el Papa Francisco para celebrar mi alegría, mucha gente se alegró por mi, porque sabían que era un reto difícil. Me hizo muy feliz que tanta gente compartiera esa alegría conmigo. Recuerdo que iba a realizar una acción con Heineken en Donosti y al bajar del avión hice una entrevista para el diario Reforma De Mx por teléfono, querían sacar la noticia al día siguiente. Era de locos. Ovibamente esto me hizo reflexionar y pensar que a partir de ese momento tenía que hacer todas las cosas que yo sintiera que era capaz de hacer y no dejarlas morir en mi cabeza. Poco después renové mi contrato con Sony con unas nuevas condiciones en las que el desarrollo internacional era algo prioritario. El interior del verano trajo el Low, festivalazo donde el sudor en el escenario me picaba en los ojos hace dos años y ahora me recompensaba en un precioso horario de anochecer. Días más tarde el famoso Arenal. 

Creo que lo que más me dice la gente por la calle es "espero verte en el Arenal este año", da igual el momento del año que sea. Este fue mi cuarto arenal seguido y me lo pasé fetén fetén. 

En serio, iba pintado y con unas pintas horribles, pero salimos a hacer el indio como nunca y no pude pasármelo mejor. Tal vez haya sido mi concierto con mayor número de público

a las diez de la noche, pero da igual si son 20 o 20 mil, la energía que tenemos en estos festis me hace volar. Gracias a todos por otra de las noches más geniales del año y de mi vida. No cada año iré al Arenal, se que cuando no sea así lo echaré de menos.
Acto seguido venía otro festi en el que llevaba años queriendo actuar, el Sonorama. Y aunque la hora era temprana, abrimos el escenario principal con una asistencia insólita a esas horas. El público fue mucho más enérgico de lo que esperábamos (ya sabéis la fama que tenemos los del norte, o no tan norte) y se nos hicieron cortísimos esos 45 minutos, así que espero volver con el disco nuevo. Seguimos con el Weekendbeach y con el Medusa, donde tocamos después de nuestros compañeros Supersubmarina la noche antes del accidente. Por la mañana leímos la noticia en la furgoneta, de vuelta a Barcelona y nos quedamos realmente afectados. ¡Acabábamos de tocar con ellos! No dejamos de enviarles energía y ánimos. Esa semana me llamaron para sustituirles en el Croma Day de Albacete y sentí que era horrible tener que sustituir a unos compañeros por ese motivo, pero mi relación personal con los organizadores me llevó a actuar allí y a abrir y cerrar el concierto con dos canciones de ellos, desde nuestra más profunda admiración y cariño.
A continuación vinieron tres conciertos acústicos en sitios mágicos, Valencia, Santander y Donosti. Igual pensáis que Valencia mola mucho, pero que el adjetivo de "mágico" tampoco es el que más le pega, pero 
creedme si os digo que el concierto en el Jardín Botánico ha sido uno de mis favoritos. Allí bajo las bombillas y los árboles, dedicándole canciones a la fauna y la flora.

A los pocos días, aparecía en una playa del Garraf con smoking, camisa de los 70 y un poncho para casar a Alba y Dulceida, casi nada. Por suerte, en la fiesta, no acabé cayéndome a la piscina y pude ir, sin dormir, al aeropuerto de Barcelona a coger mi primer avión a México. Esta vez no a tocar, si no a hacer promoción de los conciertos. En la compañía habían programado este viaje para vender entradas, pero aunque estaban todas vendidas, no íbamos a dejar de ir, ahora había que ir y contarlo en tv's y radios. 
México me dejó alucinado. Desde el momento en el que llegué (y había un montón de gente en el aeropuerto) hasta que vi sus calles, colores, dimensiones, olores, sabores, firmas de discos de más de cinco horas... era un mundo absolutamente nuevo al que iba a volver en un mes para tocar y vivir una experiencia inolvidable, pero antes, tenía varias citas importantes en España, así que volví y toqué en el fantástico Granada Sound a las tantas de la noche, pero con un publicazo de 10, de hecho, está en mi top3 de festis donde me lo paso mejor. También toqué en el FIZ de Zaragoza con 38 de fiebre y la verdad es que no recuerdo a penas nada de ese día, 
solo sé que subió el bueno de Santi Balmes a cantar con nosotros No Vuelvas a Japón regalándome otro de los momentos más especiales del año. (video en instaOjalá podamos repetirlo en algún otro show. El día anterior, había tocado, también bastante enfermo, en el 8ymedio con un súper soldout hecho mucho antes de la fecha. Me supo fatal que mucha gente se quedase fuera, porque podía imaginármelo, ya habíamos hecho lo mismo hacía un año, antes de que La Idea Salvaje creciera. Mi idea era haber hecho La Riviera (a pesar del cariño que le tengo a la But, donde haré más conciertos), pero me pasó como con lo de México, solo que esta vez nadie pudo cambiarlo. Eso no quita que fuera un concierto mágico, como todos los que suceden en Madrid, pero me queda esa espinita clavada. ¿Riviera en el 2017? 
Tras estos dos bolos, volví a coger un avión sin dormir con destino a México y de allí a Guadalajara, Jalisco para hacer promoción, pero
lo que sucedió esos 15 días en México no puedo resumirlo aquí y creo que es mejor que veáis el video "La Idea Salvaje de Hablarles de ti"
que publicaré en mi facebook el 22 de diciembre. Quizás solo puedo adelantar que no probé los huevos de hormiga que pidió nuestro amigo Jorge. Y que todo fue sobre ruedas gracias al buen hacer y talento de Robbie, Connie y Neus.

El 10 de octubre cogí un avión Ciudad de México - Buenos Aires y llegué a la capital argentina por la noche. Un taxista escuchaba una tertulia de futbol mientras nos llevaba al barrio de Palermo. Cuando entré en la habitación del hotel, 
vi un trocito de Buenos Aires por la ventana y me senté a pensar cómo iba a ingeniármelas para meter en mi cabeza y en mi vida todo lo que había vivido aquellos días. 
Al día siguiente hice un acústico casi sorpresa en Niceto y conocí por primera vez al público argentino que se portó genial. Vuelta a la realidad. Aterrizo en Barcelona, descanso unas horas y cojo un avión a Asturias. Lo que parecía un concierto inofensivo después de los 3 lunarios a petar de Ciudad de México fue una grata sorpresa y un chute de motivación. Casi medio millar de personas vino a vernos a Gijón cuando yo esperaba llegar a doscientas con algo de suerte. Esto nos vino genial para no olvidar que en España también estaban pasando grandes cosas. Lo mismo puedo decir de Bilbao y de A Coruña semanas más tarde. Llenamos recintos en ciudades donde hacía un año me daba escalofríos pensar cuanta gente vendría a verme. Creo que el 2016 ha servido para igualar el norte con el sur y para dejar de tener miedo a ningún destino. Gracias. 

Noviembre traía el lanzamiento de mi primer libro "Anatomías Íntimas", que presenté en Madrid el día de su lanzamiento, pintando el escaparate de Fnac Callao ¿Sigue pintado?. La respuesta del libro ha sido magnífica y eso que a mi 
me daba un poco de miedo salir del escaparate musical, me siento ahora muy feliz de haber dedicado todo mi tiempo libre a algo tan precioso.
Y me muero de ilusión cada vez que veo en alguna red las fotos que subís con el libro. Habéis hecho que a un mes de la publicación, ya imprimamos una segunda edición para llegar con ejemplares a Navidad. Surgió la posibilidad de alargar un poco la gira y llegar a ciudades donde no había estado antes, así que pensé que dónde caben 50 caben 60 y añadimos Alcalá de Henares, Valladolid, Salamanca, Sevilla, Granada (por cuarta vez este año, siento si he sido pesado) y Almería. Muchas de ellas, ciudades consideradas difíciles, pero sorprendentemente hemos vendido todas las entradas de todos estos conciertos. Así que el último día de la gira abrimos una botella de cava a vuestra salud. 
Esos días, entre los conciertos, pinché en Piccadilly de Valencia e hice varias firmas de libros. El domingo, Llamas, David, Cheesy y yo desayunamos churros en una plaza de Almería con la satisfacción de haber terminado un año de gira en el que habíamos vivido de todo
más de 90 conciertos desde que salió La Idea Salvaje, 60 este año entre acústicos, salas y los más de 20 festivales. Nos acordamos de los que faltaban y que nos habían acompañado a otros bolos: Dueñas, Borja, Anabel, Mikel Merchan. De Neus, que nos ha ayudado a que la gira fuera más fácil y que fue la que creyó e hizo creer a la compañía en México.

Ahora aflojaré el ritmo de conciertos, sí, ahora sí. A penas tocaré en España hasta que tenga un disco nuevo, por lo que no me veréis a penas en los festivales de este año. 
Haré varios festivales en Latinoamérica, empezando con una visita a México este enero en la que tocaré en dos fechas, 
(Se volvieron a agotar en minutos, pero prometo volver pronto a una sala enorme y promocionaré allí la canción con la que abriré una nueva etapa. Sí, ya tiene su videoclip listo y la estrenaremos por sorpresa poco después de empezar el año. Así que 2017 será el año de componer, de publicar cosas nuevas y de devolver a Latinoamérica el tiempo de espera, hasta que un nuevo disco pida a gritos ser presentado en todas las ciudades que tanto han querido a La Idea Salvaje. Espero que no os vayáis muy lejos, gracias por tanto amor.

5 comentarios:

Lulu Lullaby dijo...

Bastante emotivo todo lo escrito. Jamás debiste dudar de México, acá hay bastante Amor de sobra para ti, pero no cualquier Amor; Amor del loco. Recuérdalo siempre. ♥

Miguel Hernandez dijo...

Eres grande Carlos! Te queremos aquí en México! Demuestras que con pasión todo se pueda alcanzar! Te vi en el primer lunario en CDMX y fue alucinante! Te esperamos en enero con los vrazos abiertos!

Copiltzin dijo...

¡Tienes mucho potencial, Carlos!. Nunca dudes de tus capacidades y de lo que puedes lograr , solo hazlo . México te ama y te admira <3

Andy Boy dijo...

No alcanze ninguna entrada a los conciertos...pero lo seguire intentando!
Sin duda uno de los mejores desde el comienzo, como Shino, como Carlos simplemente expectacular <3

Unknown dijo...

hermosas tus canciones deberias considerar venir a Ecuador

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